Por: Isis Carrillo @isisdanizacg

Un país que educa a sus niños y niñas será un país con mentes libres.

La crisis por el Covid-19, sirve para darse cuenta de que, en la educación primaria y secundaria, debería implementarse más las herramientas TIC’S, además, apoyar a los menores en este nuevo desafío educativo en una era digital.

Según el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) había 11.596.210 niños, niñas y adolescentes de 5 a 14 años en el censo del año 2018, de acuerdo con las proyecciones para el año 2020 hay 11.839.596; esto significa un incremento de más de 200 mil niños en el país.

Aumento población niños, niñas y adolencentes 5 a 14 años; Fuente: DANE; Creación: propia

Al aumentar el número de niños, que se encuentran en este rango de edades y quienes regularmente cursan los grados desde primero hasta noveno; el problema de la desigualdad educativa acoge mayor importancia, además con la crisis tras la pandemia del COVID-19 a esta problemática se le suma la educación virtual.

El 20 de marzo de 2020 empezó el simulacro de cuarentena obligatoria en Bogotá D.C., una antesala a la cuarentena obligatoria en el territorio colombiano el 24 de marzo.

Los niños y niñas de Colombia que están en primaria, quienes dan hasta ahora sus primeros pasos de aprendizaje escolar, detuvieron sus clases presenciales, y esto puso a todos los docentes y colegios en un nuevo reto. En este punto quiero felicitar y dar mi apoyo a todos los docentes que están luchando tras este acontecimiento histórico del siglo XXI.

Para el año 2017 habían 53.295 sedes educativas censadas en Colombia, 17.346 estaban en zonas urbanas y 35.949 en zonas rurales (Datos obtenidos del DANE; Las cifras oficiales para el año en curso no están verificadas); lo anterior pone en contexto a Colombia como un país en el que se debe tener más en cuenta las zonas rurales, ya que en estos territorios se encuentran la mayoría de las sedes educativas del país.

Ahora en las ciudades los menores tienen algunas ventajas; dependiendo claramente  del estrato y estilo de vida, los niños y niñas que están en un estrato medio y alto (3 o 4), que en sus casas hay internet y medios tecnológicos que los dejan desarrollar las clases relativamente bien, tienen una gran ventaja, la única preocupación es que sus padres estén atentos.

Por otro lado están los chicos y chicas de estratos sociales más bajos (específicamente 1 y 2), estos niños y niñas claramente tienen un nuevo reto para su aprendizaje, muchos de ellos no cuentan con servicio de internet y claramente no tienen una máquina digital que procese información y sea un medio de comunicación entre docente y estudiante (Computador, Tablet, Celular) tampoco hay que olvidar lo niños que se encuentran en zona rurales, algunas zonas ni siquiera tienen cobertura y acceso a internet.

“Es verdad que Bogotá está mejor que el país en conectividad. En Colombia el 66 % no tiene acceso, mientras que en Bogotá es el 40 %. El grave problema es que el avance en conectividad ha sido ínfimo en los últimos dos meses. A ese ritmo, no se resolverá el problema crucial del momento. Hay que garantizar internet gratuito ya. Para que podamos llegar a la alternancia, necesitamos un esfuerzo previo del Gobierno, el Congreso, los territorios y el sector privado, para garantizar tablet o un dispositivo digital e internet a la gran mayoría de los jóvenes. Hoy la conectividad es parte esencial del derecho a la educación”, dijo el economista y educador Julián de Zubiría, quien hace parte del equipo asesor de la Secretaría Distrital de Educación.

Recuperado de: Rodríguez. K. (2020) Sigue el debate: ¿clases en casa o volver al salón?, El Espectador.

El gobierno y la secretaría de educación han implementado estrategias para salvaguardar el impacto de esta crisis en la educación, entregando tabletas y portátiles a los centros educativos, docentes y estudiantes, el control de entrega lo maneja el proyecto “Computadores para educar”.

Para el día 24 de Junio de 2020, 79.345 equipos han sido entregados a los estudiantes para que desarrollen su educación en casa.

Lo que se destapa en esta crisis es que realmente Colombia no está preparada para la educación desde casa, y el gobierno no puede responder ágilmente ante esta situación, por que actúa o desarrolla estrategias cuando ya está todo en caos, no se puede juzgar rotundamente nadie esperaba que la educación desde casa podría ser una realidad en algún momento.

Pero el analfabetismo digital si es una realidad según la UNESCO (La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) “es la capacidad de acceder, administrar, comprender, integrar, comunicar, evaluar y crear información de manera segura y adecuada a través de tecnologías digitales”.

No hay cifras exactas del porcentaje de analfabetismo de digital en Colombia, pero tan solo en el año 2009 se realizó la prueba PISA a jóvenes de 15 países para saber cuánto entendían de lectura digital, Colombia ocupó el último puesto.

En Colombia se tienen que mejorar las estrategias en cuanto las TIC´s, porque esto no es un problema de ahora.

Además, los niños que cursan los grados de primero a quinto de primaria son nativos digitales, Prensky definió en el año 2001 a los nativos digitales como aquellos que nacieron en una “cultura nueva”, mientras que los inmigrantes digitales son pobladores del viejo mundo, quienes vivieron en una era analógica e inmigraron al mundo digital y luchan más que los nativos para adaptarse al progreso de alta tecnología.

Esto lleva consigo el debate de si los niños deben volver a las aulas o no el 1 de agosto y es válido, los docentes y padres de familia están salvaguardando la salud de sus alumnos e hijos, pero ¿han pensado en lo que sienten los niños y niñas?, los que no tienen la ventaja de tener elementos tecnológicos para pasar esta dificultad en sus estudios.

Un estudiante de colegio distrital en la localidad de Usme en Bogotá D.C. a quién llamare `Luis` por su derecho al anonimato y por ser menor de edad, cursa el grado octavo tiene 13 años, cuatro hermanos uno mayor y tres menores, y su familia es de bajos recursos, no cuenta con conectividad a internet ni dinero para acercarse a un denominado “Café internet” para realizar sus tareas.

Relata “desde que comenzó todo esto, solo entregue algunos trabajos porque eran el en cuaderno, y un vecino que es mi compañero en el colegio me dejo hacer algunas tareas… pero ya me da pena ir cada rato, seguro voy a perder este año…la profe envía los trabajos por una plataforma, pero no puedo entregarlos ni hacerlos porque no tengo internet”

Por otro lado, el peligro de que los niños utilicen y estén conectados a internet también concibe peligros, algunos padres tienen el tiempo para estar con ellos y desarrollar un seguimiento, pero la mayoría no, internet tiene sus grandes pros y contras, pero los niños no tienen referentes de lo que está bien o está mal en internet.

Un niño de seis años puede manejar un celular, un computador o una tableta sin ningún problema, su capacidad de adaptación es bastante ágil, y esto ha hecho que los padres de familia conviertan los aparatos electrónicos en niñeras.

Los niños se están adaptando igual que los adultos a esta crisis, se tiene que entender que sus mentes hasta ahora están construyendo patrones de comportamiento y hay que apoyarlos más con el rumbo que ha dado su educación, pensemos en los niños, aquellos que tendrán el reto de mejorar este mundo.

Por Spot

Un comentario en «¿Alguien quiere pensar en los niños?»

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