Por: Nicolas Beltran.

“No quiero que mi hija piense que la única forma en que puedes ser un músico es hacer fila para una audición en un concurso de canciones y después que un millonario te diga que no eres buen cantante, no me den cuerda, para mí no son lo que la música representa” ​​

Dave Grohl

Seguro a todos nos ha pasado que vemos un concurso musical por la televisión y nos conmueve una voz espectacular, en ocasiones, la de un niño que pareciera no tener la edad que tiene con el inmenso talento que está demostrando, por otra parte, también con cierta frecuencia, nos hemos detenido a pensar si todo lo que sucede es real, si cada uno de los comentarios que dicen en las entrevistas son de cierta forma preparados, si la elocuencia de los jurados es siempre tan acertada y jocosa o si tal vez tienen algún libreto y está todo ya preparado. independientemente de todo esto siempre llego a la misma conclusión y más bien a una pregunta importante, ¿y la música?

Si, ¿dónde está la música? ¿cómo se ve representada? ¿será la oportunidad de muchos, o más bien, de pocos, de salir adelante con su talento? ¿o tal vez, se vuelve la pesadilla de muchos al no sentirse capaces de demostrar y desarrollar su pasión? No se puede negar que muchas personas ven la música como una oportunidad, muchos otros la ven como solo entretenimiento, pero ¿qué lugar tienen estos reality shows para la música? y ¿por qué, por lo menos para mí, están en contra de la música?

Cada vez que sale una nueva edición de algún reality show musical se realizan distintas audiciones en cada ciudad y cientos de personas se forman para esperar su turno frente a distintos filtros con audiciones distintas y por fin llegar a los jurados oficiales del programa donde vuelven a audicionar por un cupo, y aunque cada programa mantiene un formato distinto el proceso de selección es bastante similar, adicional a esto hay pruebas de selección grupales donde los participantes pasan por una especie de comparación con sus pares ya asignados en categorías, puede ser por edad o si es solista o alguna agrupación.

“Un amigo me preguntó recientemente si de los reality musicales nacían estrellas musicales reales. Y mi respuesta es que solo algunos de esos shows lo logran, pero la gran mayoría no. Y cada vez más es cosa del pasado.” Alberto Marchena (El Heraldo, 2021)

Debo aclarar, que el problema no es la competencia, mucho menos los programas de televisión que quieren vender su producto, de hecho incentivar la sana competencia y mostrar en televisión a algunas personas que destacan por su talento tiene todo el sentido, el meollo está cuando algunas personas consideran los reality shows como la única oportunidad para salir adelante, y es que es así como lo venden en ocasiones, claro, las oportunidades están para aprovecharse y un premio de 100 millones de pesos es tentador para cualquiera, pero lo importante de esta apreciación es que quizá mucha más gente merece un incentivo por su esfuerzo y más que eso, una motivación a cultivar su pasión por la música sin importar un premio millonario, sino como una oportunidad de crecer y de aprender. ¿Qué pasaría si, por ejemplo: existieran reality shows educativos? donde sí haya un premio, pero más importante que el premio es que un grupo extenso de personas de todas las edades adquieran conocimientos para seguir aprendiendo, sin tanto morbo o amarillismo, sin tantas historias tristes y cautivadoras, más bien buenos ejemplos de progreso y aprendizaje donde no solo los participantes puedan aprender sino miles de personas en casa comprendan conceptos básicos y apasionantes sobre la música. Por supuesto, esto es un sueño de pocos, la verdad es que seguramente no vendería un programa así; quizás una solución real sea incentivar más programas de arte y cultura, para que cada vez más personas encuentren en la formación asertiva y significativa una oportunidad, y que el reality show sea para lo que se creó: entretenimiento. Sin entrar en lo político, creo fielmente en que es posible salir adelante con la música, con la buena formación y con los buenos proyectos culturales, vale la pena incentivar estos proyectos y hacer que cada vez más personas, de cualquier edad, entren en estos programas y se crean el cuento de que la música si es una oportunidad, no para ser famoso en un reality, mucho menos para ganar millones de la noche a la mañana, sino para crear, para explorar nuevas expresiones artísticas, y sobre todo para generar arte sin miedo a morir en el intento.

Por Spot

Un comentario en «En contra de la música: Los reality shows»

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